Ecos distantes de GMadrid Natación

Ecos distantes de GMadrid Natación

Ecos distantes de un 2018 transcurrido. Distantes de cerca de 10.000 Kms, distancia que representa una fracción mínima de cuánto echo de menos compartir con mis queridos amigos de GMadrid Natación todos los días. Sin más, paso a hacer un breve recuento de lo que ha sido este 2018 al otro lado del mundo:

Febrero 2018

Mes en el que vuelvo a Chile después de 5 años y medio viviendo en Madrid. Un aire distinto se respira y me espera la ciudad que me albergó durante 15 años en el pasado. Echo mucho de menos inmediatamente mi vida en Madrid (sentimiento que se conserva hasta la actualidad). Empieza el armado del piso donde voy a vivir (recuerden, 73 habitaciones), los trámites propios del arribo a un país y la búsqueda de un equipo de natación en Chile.

A la semana de haber llegado envié correos a dos clubes que me recomendó Claudio, un ex-nadador amigo de Lucho (amigo muy cercano mío que me ayudó a volver a Chile). Según Claudio, eran los equipos Master más fuertes en Chile: Master Providencia y TeamPro. En
el transcurso del mismo día recibí respuesta de parte de Master Providencia. Me indicaron que es un equipo muy comprometido con la competición en natación Master, pero que… ¡¡¡No entrenan juntos!!! Si bien me animaba la idea de seguir compitiendo, eso de no entrenar juntos no me cayó muy bien. De TeamPro no obtuve respuesta, por lo que entablé conversaciones con Master Providencia.

Estuve una semana donde mi amigo Lucho y, hacia finales de febrero, me fui ya al piso de Curauma que es donde vivo hasta a día de hoy.

Marzo 2018

Entre idas y venidas de mails con Master Providencia, me invitan a un torneo en Mendoza, Argentina. Cuento corto, el viaje hacia Mendoza fue una tragedia y se retrasó varias horas. Aún así, obtuve 6 medallas en 6 pruebas y el equipo quedó segundo detrás de los anfitriones. A estas alturas ya estaba entrenando… solo. Encontré una piscina chica que está a 100 metros de mi oficina, por lo que resulta cómodo ir a entrenar. No podía ser de otra forma muy distinta tampoco, puesto que me toca viajar todos los días de Curauma a Santiago (1h. 45min. de bus interurbano). Consideré cambiarme de club para poder entrenar con compañeros, pero los horarios eran complicados para alguien que vive a 100 Km de Santiago. Al final, me quedé en Master Providencia, que es donde sigo actualmente.

Marzo también marca el inicio de las clases y, por ende, de mi trabajo en la Universidad Diego Portales.

Hasta Junio 2018

Seguí entrenando con varios torneos entre medias y acumulando medallas. Destaca de este periodo el 30″ que puse en 50 espalda y un 39″ en 50 braza (¡¿¡¿¡BRAZA!?!?!). Había, eso sí, un evento que ya estaba cocinándose y que ocupaba mi mente: ¡Kranj!

Junio 2018

La Copa Providencia es un torneo del que es anfitrión el club Master Providencia. Este torneo se nada en las dependencias de la Universidad Central en el Centro de Santiago. Menciono este torneo en particular porque había una ocasión muy especial: se nadaron los
relevos de 4×100 estilos, yo iba a contribuir en el relevo de la categoria +120 en espalda. Justo además iba saliendo de una lesión de espalda que me dejó postrado alrededor de dos semanas. Resulta que nuestro relevo dio para récord nacional de categoría: 4’38″20.  Yo creo que ahí tuvo que ver el hecho de que Arantxa andaba visitando Chile (y Perú). Tener a Arantxa aquí conmigo durante casi un mes fue una gran alegría.

Agosto – Septiembre 2018

No pasaría mucho tiempo antes de que volviese al Viejo Continente. Teniendo ahí una “Estadía de Investigación” en el laboratorio donde trabajaba en Madrid y un Campeonato Europeo de Natación Master, ¡era imperativo que viajara!

¡¡¡POR FIN pude ver a Arantxa y a mis amigos de GMadrid Natación en el entorno original!!! Al llegar, estuve un par de días en Madrid con Arantxa antes de partir a Kranj, Eslovenia. El día de la partida fue mi reencuentro con Quico y la Rochi en Barajas. Después de varias horas viajando, nos recibió Víctor en Ljubljana (pronunciar con el respectivo movimiento de tetas).
Al llegar a la comuna… perdón, a la habitación, ya estaban Quela y Jordi esperándonos. En los días siguientes llegarían Obel e Isra. ¡¡Qué contento estaba!! ¡¡Nos lo pasamos tan genial!! “Manolo cabeza de huevo” nos ponía a dormir con frecuencia mientras, además, hacíamos un “Curso de Reggaeton”. Hermenegildo, además, nos acompañó estoicamente durante todo el viaje.

En cuanto a la actuación de nuestro equipo en Kranj, fue ¡¡¡IMPRESIONANTE!!! Todos/as nadaron como los dioses/as, a excepción mía, que subí todas las marcas. Estaba muy enojado por no poder rendir como se merecen, aunque me lo pasé GENIAL y estaba muy contento por el rendimiento de mis amigos/as. (¡¡¡Por eso es que quiero que nos vayamos a Corea!!!).

Fue un viaje magnífico y disfruté cada segundo de la estadía, de Arantxa y de mis amigos.

Octubre 2018

Un detalle importante que mencionar de ese mes es la Copa España Masters. Es uno de los torneos más concurridos y difíciles que hay en Chile. El objetivo ahí era sacar medallas de oro en las pruebas de espalda. Pero fue un desastre… llegué a estar 4º en un 50 espalda. Pero lo peor fue perder un récord nacional de relevo 4×50 estilos por tontería de un compañero: habíamos logrado batir el récord con 1’58″60; sin embargo uno de mis compañeros se lanzó al agua en celebración mientras aún se desarrollaba la prueba. Evidentemente nos descalificaron. Así pues, desde Octubre pasé por una mala época en natación…

Noviembre 2018

Seguía bastante bajoneado por mis actuaciones en Kranj y en la Copa España. Aún así, me animé a ir al Sudamericano Masters en Buenos Aires, Argentina. Realmente estaba con una filosofía que no tenía hace mucho tiempo: “Voy a viajar para recorrer y simplemente a
hacer lo que salga en la piscina”. Sin embargo, las cosas se dieron la vuelta.

El primer día que debía nadar me tocaba el 200 espalda. De las 3 pruebas de espalda, es quizás a la que siempre infravaloro más y la que me da las mayores alegrías (en 1997, fue la que me clasificó al Sudamericano). Esta vez no fue la excepción: iba a nadar mi 200 espalda sin ninguna expectativa, a pesar de que Olivares (el campeón nacional y detentor del récord de esa prueba en la categoría) iba en mi serie. Parte el 200 espalda y fui mirando los parciales (tengo la manía de llevar un registro de cómo voy siempre que puedo y MIENTRAS nado): 34″, 1’12” (y pasé centésimas antes que Olivares), 1’51”, 2’29″83… “Espera, ¿¿es ese mi tiempo?? Pero… si lo nadé bien, pero nunca TAN bien… iba “normal”. ¿¿Estás seguro que es tu tiempo?? ¿¿No te habrás confundido de calle??” JAMÁS, ni para Málaga, bajé de 2’30” y ahora que estaba mal… ¡¡2’29!! Pues, pulvericé el récord de Olivares (era 2’36” y él en la prueba hizo 2’32”). Me consiguió además un 6º lugar en el ranking sudamericano de categoría. Increíble, qué forma de despedirme de la categoría 35-39. También nadé el 50 espalda en el que hice un mediocre 31″56. Sin embargo, la competición ya se había pagado con creces con ese majestuoso 200 espalda.

A la semana siguiente, ocurrió en Copa Delfines un nuevo avance: Bajé de 31″ en el 50 mariposa (30″70). Evidentemente no fue tan importante como el 200 espalda del sudamericano, pero ciertamente es una buena noticia.

Diciembre 2018

Y llegamos a Diciembre. Se viene el final de clases. Ya empezó el verano y ahora en enero está el Nacional. A ver cómo rindo en la nueva categoría. 🙂

Evaluación del año

Ha sido un año de altibajos en cuanto a la natación. Definitivamente, el récord es algo que venía persiguiendo desde antes de irme de Madrid y que, afortunadamente, se cumplió. No obstante, queda siempre la tristeza de dejar el sitio donde estaba tu vida. Quedan
dos años… se va cumpliendo el tiempo. Como dice el refrán: “No hay plazo que no se cumpla.” Ya quiero verlos pronto de nuevo.

¡¡Los quiero!!

Martín

2019-01-07T21:34:55+00:00 enero 7th, 2019|NATACIÓN|